¿Qué son y cómo determinan tu estrategia corporativa los indicadores KPI?

A la hora de comenzar un proyecto, es importante definir bien las metas y objetivos de cada una de sus etapas. Para esto, la métrica ideal son los indicadores KPI (Key Performance Indicator), o Indicadores Clave de Desempeño, los cuales ayudan a determinar de manera precisa objetivos realistas y alcanzables. Estos te ayudarán a ver dónde estás cumpliendo o fallando y te ayudarán a mejorar el desarrollo de tu plan.

Uso y características

El uso de los indicadores KPI dependerá mucho del tipo de industria y negocio: existen cientos de formas de usarlos. Por ejemplo, una organización social puede utilizarlos como número de gente a la que ha ayudado en un año, o un colegio puede usarlos para el seguimiento de la cantidad de sus alumnos graduados.

¿Cómo determinan mi estrategia?

Los KPIs pueden especificar de manera correcta las metas de un negocio o proyecto siempre que estos estén apoyados con la metodología SMART: Específico, Medible, Alcanzable, Relevante y Orientado a Tiempos, por sus siglas en inglés. Por esto es esencial utilizarlos para establecer metas que estén dentro de lo posible para el proyecto. El seguimiento no servirá de nada si es que se plantean objetivos fuera de la realidad, que resulten inalcanzables.

Una vez que los indicadores KPI estén establecidos, la clave es especificar un cronograma con las distintas acciones necesarias para cumplirlos. Una práctica común es generarlos en torno a un plan de 90 días, que establece un rango de tiempo razonable para hacerlos realidad, buscando mejorar la productividad y acelerar el proceso de toma de decisiones.

Un ejemplo práctico

Tomando el caso de un plan de comunicación corporativa, algunos de los KPIs clave para rastrear el avance serían los siguientes:

- Número de artículos de clipping.

- Visitas web.

- Menciones en redes sociales.

- ROI (Retorno de Inversión) de RR.PP.

Como puedes ver, el uso de indicadores KPI puede facilitar de gran manera la forma en la que alcanzas y rastreas los objetivos de tu proyecto o empresa. Esto, sumado a un plan de negocios bien ejecutado, pueden asegurar la eficacia y éxito de tu emprendimiento.