Entendiendo la depreciación

Rate this post

porEn las entradas del templo de Apolo se encuentra escrito “conócete a ti mismo”, y ese sabio consejo se puede extender a toda índole, también a la empresarial. Un buen y correcto funcionamiento de cualquier empresa se ve determinado por el dominio que pasemos de su tramitar. En esta ocasión se hará referencia al tema de la depreciación, específicamente de activos fijos en una empresa.

Es necesario conocer cómo se valoran o se desvaloran todo lo que pertenece a nuestra empresa, sobre todo si se refiere a una PYME, ya que muchas de las pequeñas empresas no aprovechan las posibilidades que entrega la depreciación de sus bienes.

Este concepto se refiere al mecanismo mediante el cual podemos percatarnos del desgaste y la pérdida de valor que sufren los activos o bienes de una organización, sean estos tangibles o intangibles. Cuando un activo es utilizado para generar ingresos, este sufre un desgaste normal durante su vida útil que el final lo lleva a ser inutilizable.

Qué son los activos fijos

Es necesario, para entender a cabalidad este tema, precisar a qué se hace refiere el activo fijo en esto de la depreciación. Pues bien, podríamos catalogar como activo fijo a cualquier bien de la empresa que no pueda convertirse en líquido en el corto plazo, cuya función tiene que ver con el funcionamiento y la producción de la empresa. Algunos ejemplos pueden ser los bienes inmuebles, las maquinarias, los materiales de oficina, etc.

Hay que mencionar que la depreciación de activos fijos cuenta con métodos de cálculos, y que todos estos se encuentran especificados y estandarizados por el Servicio de Impuestos Internos (SII).

Es necesario conocer y saber cómo funciona la depreciación, ya que se pueden renovar, e inclusive vender para recuperar un poco de la inversión primaria, de esta manera no se desaprovechan los bienes, sino que se cambian únicamente.